Los pastores evangélicos advierten un sostenido avance de la pobreza en el conurbano
07 de abril de 2026
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, volvió a poner el foco en el deterioro social al advertir, junto a referentes evangélicos, sobre el impacto del crecimiento de la pobreza en la provincia, en un contexto marcado por las políticas económicas de Javier Milei. Con eje en la contención territorial y el rol de las iglesias en los barrios, el mandatario refuerza su discurso crítico hacia la Casa Rosada y busca consolidar apoyos en medio de la profundización de la crisis social en el conurbano bonaerense.
“Nos reunimos con autoridades pastorales evangélicas para conversar sobre la situación social de nuestro país ante el crecimiento de la pobreza a nivel nacional”, sostuvo Kicillof tras el encuentro, y agregó que el intercambio permitió evaluar el impacto de la crisis en distintos puntos del territorio.
Tanto las autoridades provinciales como los referentes religiosos coincidieron en el diagnóstico por el crecimiento de la pobreza a nivel nacional, y remarcaron la necesidad de fortalecer el acompañamiento social en los barrios más afectados. En ese marco, el Gobernador planteó su preocupación por el contexto económico y social, en un escenario donde distintos sectores advierten sobre el deterioro de los indicadores.
A partir de ese diagnóstico compartido, la reunión puso el foco en el rol territorial que cumplen las iglesias frente a la demanda social. En ese sentido, el Ejecutivo provincial valoró la presencia de estas instituciones en los sectores más vulnerables como parte de la contención comunitaria.
Por su parte, desde los espacios evangélicos, los referentes religiosos expresaron su disposición a colaborar con la contención social en este escenario. “Contribuir en la paz social y espiritual”, esgrimieron los líderes cristianos como parte del compromiso que plantearon durante la reunión, en un contexto de creciente demanda.
Vale precisar que la convocatoria del líder bonaerense reunió a representantes de la Federación de Consejos Pastorales Evangélicos de la Provincia de Buenos Aires (FECOPEBA), de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de Argentina (ACIERA) y de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE). Además, la jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; el director de Cultos, Juan Torreiro, y el diputado provincial Mariano Cascallares también fueron parte del encuentro por parte del oficialismo.
En representación de FECOPEBA participaron su vicepresidente, el pastor Diego Vega, y su secretario, el pastor Oscar Mautisi, mientras que por ACIERA asistieron el vicepresidente de Relaciones Externas, pastor Rafael Pedace, junto a Marcelo Vitrano y Alberto Rey. Finalmente, FAIE estuvo representada por su presidente, el pastor Leonardo Schindler, Sabino Ayala y Gabriela Mulder.
Por último, la administración provincial realizó el encuentro en paralelo a la difusión de los últimos datos oficiales sobre pobreza, que reflejan tensiones en distintos distritos bonaerenses, por lo que busca articular con actores sociales y religiosos para contener el impacto de la crisis. “El respeto y la convivencia ciudadana es fundamental para el bienestar y el futuro de nuestro pueblo“, concluyó Kicillof.
Nos reunimos con autoridades pastorales evangélicas para conversar sobre la situación social de nuestro país ante el crecimiento de la pobreza a nivel nacional.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) April 6, 2026
El respeto y la convivencia ciudadana es fundamental para el bienestar y el futuro de nuestro pueblo. pic.twitter.com/C4X9GLCssu
Los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) marcaron que la pobreza alcanzó al 28,2% de la población en el segundo semestre de 2025, lo que equivale a 8,5 millones de personas en todo el país. Si bien el indicador registró una baja de 3,4 puntos porcentuales respecto al primer semestre, los números siguen en niveles elevados.
En el caso del Gran Buenos Aires, la pobreza se ubicó en el 28,3%, en línea con el promedio nacional. Sin embargo, el desagregado por regiones bonaerenses muestra diferencias significativas que reflejan un impacto desigual de la crisis en el territorio.
Por ejemplo, en lo que respecta al Gran La Plata la pobreza alcanzó el 31,5% al cierre de 2025, lo que implica un incremento frente al 30,5% registrado en la primera mitad del año. De esta manera, más de 297 mil personas quedaron por debajo de la línea de pobreza en la Región Capital.
En contraste, otros distritos bonaerenses exhibieron cifras más bajas que el promedio nacional como General Pueyrredón, que registró un 22,8%, mientras que el conglomerado Bahía Blanca–Cerri se ubicó en 23,7% y el de San Nicolás–Villa Constitución en un 26,4%, lo que evidencia una heterogeneidad territorial en la evolución del indicador.

