Media sanción para la reforma del Banco Central: un blindaje monetario a medida del ajuste y el endeudamiento
27 de agosto de 2026
Con el respaldo de bloques PRO, UCR y el auxilio de gobernadores provinciales, el oficialismo logró la media sanción de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central en una sesión atravesada por el desorden y la controversia reglamentaria. El proyecto consagra un único mandato centrado en la estabilidad monetaria y elimina los fines de desarrollo productivo y empleo, al tiempo que blinda la continuidad de la cúpula de la entidad y habilita el uso de reservas como garantía de endeudamiento. Una medida que refuerza el dogma del ajuste y la rigidez financiera, mientras los trabajadores asalariados y la clase media continúan pagando el costo del enfriamiento económico.
El corazón de la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo radica en restringir las funciones del BCRA a un único mandato: la preservación del valor de la moneda. De esta manera, el proyecto sepulta la reforma integral sancionada en 2012, que establecía objetivos múltiples como la estabilidad financiera, el crecimiento económico con equidad social y la generación de empleo.
Bajo el argumento de cortar de raíz la emisión monetaria, la normativa prohíbe taxativamente al Banco Central financiar al Tesoro Nacional, impidiendo el otorgamiento de adelantos transitorios y la compra de títulos públicos en el mercado primario. Si bien el discurso oficial postula la defensa del poder adquisitivo como bandera central, la contracara del dogma de emisión cero ha sido una profunda recesión que impacta de lleno en los ingresos fijos: salarios depreciados, jubilaciones licuadas y un mercado interno fuertemente debilitado.
El polémico artículo 13: ¿hipoteca de reservas?
El pasaje más controvertido del debate —que desató airadas quejas de la oposición en el recinto— fue el artículo 13 de la reforma. La redacción aprobada habilita al BCRA a disponer de parte de sus activos externos (incluyendo oro y divisas) para utilizarlos como garantía en operaciones de endeudamiento.
Desde los bloques opositores denunciaron que esta cláusula abre la puerta a un esquema de garantías cruzadas para facilitar nuevo crédito externo en un contexto de escasez de dólares, poniendo en riesgo el respaldo patrimonial de la Nación. Durante las exposiciones, se remarcó el contraste entre la celeridad para aprobar este blindaje financiero y la falta de respuesta legislativa para las familias de clase media y trabajadores ahogados por el endeudamiento cotidiano con tarjetas de crédito y créditos personales.
Otro de los puntos neurálgicos del proyecto es el endurecimiento para la remoción de las autoridades de la entidad. Mientras que las designaciones continúan en manos del Poder Ejecutivo con acuerdo simple del Senado (o bajo el esquema de directores "en comisión"), para destituir al presidente o miembros del directorio se exigirá ahora una mayoría agravada de dos tercios de ambas cámaras del Congreso.
La oposición no tardó en señalar la contradicción que encierra la figura del actual titular del BCRA, Santiago Bausili, socio del ministro de Economía, Luis Caputo, en la consultora privada Anker Latinoamérica antes de asumir sus funciones. La exigencia de mayorías especiales para su desplazamiento fue calificada en el recinto como un intento de atar de manos a futuras administraciones, garantizando la continuidad de una orientación financiera específica incluso ante un eventual cambio de signo político.
La reforma de la Carta Orgánica de Milei no tiene nada que ver con la independencia del Banco Central. La enumeración de los hechos es contundente. Bausili es empleado de Caputo en la Consultora y sólo ha tomado decisiones para ayudar al ministro con la deuda.
— Julia Strada (@Juli_Strada) August 27, 2026
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La rosca con las provincias y el caos en el recinto
La media sanción fue posible gracias a la convergencia del oficialismo con el PRO, sectores del radicalismo y diputados alineados con los gobernadores de Misiones, Salta, Tucumán, Neuquén y San Juan, además de parte de Provincias Unidas. Sin embargo, los mandatarios provinciales no lograron torcer el brazo de la Casa Rosada para incorporar directores con representación federal en la cúpula del organismo.
El desenlace de la votación estuvo signado por el desorden parlamentario cuando la presidencia de la Cámara, a cargo de Martín Menem, forzó una votación por capítulos y a mano alzada para evitar el rechazo puntual de los artículos más resistidos, provocando fuertes cruces cuerpo a cuerpo y discusiones con los jefes de bancada de Unión por la Patria y la izquierda.
La media sanción del proyecto del Banco Central consolida la arquitectura económica del programa libertario: rigidez monetaria, repliegue del Estado como promotor del desarrollo y facilidades para el apalancamiento financiero internacional.
Mientras el oficialismo celebra la iniciativa como un paso fundacional contra la inflación, la experiencia cotidiana de los trabajadores asalariados y la clase media muestra el costo tangible de un esquema que prioriza el orden financiero y el pago de compromisos externos por sobre la reactivación productiva y la recuperación del ingreso real. La definición final quedará ahora en manos del Senado.

