Quilmes financiará con fondos propios la renovación del Acceso Sudeste y un nuevo polideportivo con natatorio
24 de septiembre de 2026
En el marco del 66° aniversario de Bernal y en un acto barrial en Santo Domingo, la diputada provincial Mayra Mendoza y la intendenta interina Eva Mieri anunciaron dos proyectos de infraestructura clave para el distrito. La Comuna asumirá la terminación del histórico acceso paralizado por Nación y levantará un complejo deportivo con pileta semiolímpica en Bernal Oeste.
Los anuncios se distribuyeron entre los festejos oficiales por el 66° aniversario de la declaración de Bernal como ciudad —durante el tradicional desfile cívico institucional sobre avenida Zapiola— y un encuentro vecinal en el Centro Integrador Comunitario (CIC) Santo Domingo. Ambas instancias fueron encabezadas por la intendenta en uso de licencia y actual diputada provincial, Mayra Mendoza, y la jefa comunal interina, Eva Mieri.
La culminación de la traza del Acceso Sudeste representa una arteria neurálgica para la conectividad del sur del conurbano bonaerense y el acceso a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, además de incidir directamente en la seguridad vial y la dinámica económica cotidiana de miles de trabajadores. La paralización de su obra por parte del Estado nacional generó demoras e incertidumbre en la región, situación que el gobierno local resolvió asumir mediante presupuesto propio.
“Uno de los principales ingresos a Bernal va a verse transformado de manera integral, ya que con fondos 100% municipales vamos a culminar con la obra del Acceso Sudeste, que fue abandonada por el gobierno nacional, y desde la gestión municipal nos vamos a hacer cargo”, afirmó Eva Mieri durante la celebración junto a bomberos voluntarios, centros tradicionalistas, veteranos de Malvinas e instituciones barriales.
Mieri remarcó el contraste entre la premisa desreguladora nacional y el rol activo de la comuna: “Sabemos que los argentinos estamos atravesando momentos de muchísima dificultad. Cuando el Gobierno Nacional se retira, en Quilmes no nos quedamos de brazos caídos. Con la impronta de trabajo de Mayra y con la planificación que tuvimos en todos estos años, poniendo los recursos donde hay que ponerlos, tenemos más Estado, participación y derechos para nuestros vecinos y vecinas”.
El segundo eje de los anuncios es el futuro Polideportivo Santo Domingo, que estará emplazado en el predio delimitado por las calles Bermejo, Pilcomayo, Victorica y Dardo Rocha, en Bernal Oeste. Se trata de un equipamiento público orientado a equilibrar el acceso a la recreación y el deporte en zonas urbanas periféricas.
El complejo integrará un sector cubierto acoplado al playón existente —apto para handball, básquet, vóley y fútbol bajo medidas reglamentarias— con vestuarios, sanitarios y áreas peatonales accesibles. En paralelo, dispondrá de un sector de natación con una pileta semiolímpica y un piletón recreativo provistos de una cubierta móvil para su funcionamiento en todas las estaciones del año, además de salas de máquinas, consultorio de enfermería y patios de vinculación.
En el acto desarrollado en el CIC de Bermejo al 1099, Mayra Mendoza puso el foco en la justificación fiscal del proyecto y la exigencia ciudadana hacia la gestión pública: “Sabíamos que nos iba a costar mucho y nos cuesta mucho, porque hoy lo hacemos solos y solas. Lo hace el Municipio de Quilmes. La tasa de contribución que pagan con mucho esfuerzo los vecinos y vecinas es administrada por el Municipio y devuelto en obras. Se ve reflejado en nuevos polideportivos, nuevos accesos y eso es algo que no deben perderlo de vista nunca. Y a los gobiernos hay que exigirles que den resultados para bien en la vida de la gente”.
Mendoza inscribió además su discurso en una clave política identitaria y de cara al futuro institucional del país, reivindicando las administraciones de Cristina Fernández de Kirchner, denunciando su situación procesal como una proscripción del poder político-judicial y proyectando el horizonte electoral: “Volvamos a soñar tener un gobierno del pueblo y para el pueblo, con trabajo, inclusión, crecimiento y con el país desendeudado”.
Frente a un modelo macroeconómico que resigna la inversión estructural en pos del recorte del gasto primario, los anuncios de Quilmes evidencian la tensión palpable entre dos concepciones del Estado: la que define a la obra pública como un gasto prescindible y la que sostiene que, aun con presupuestos acotados por la crisis, la infraestructura básica es una herramienta insustituible para sostener la dignidad del trabajador y el derecho a la ciudad.

